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30 días

Te preguntarás por qué me dirijo a ti un mes después de marcharte. Lo cierto es que ni yo misma lo sé. Quizá no era capaz de encontrar las palabras adecuadas para decirte adiós, o quizá, simplemente, no quería decirte adiós. De hecho estas letras que te escribo no saben a despedida, y es que es complicado desprenderse de alguien que no se ha ido.
Han pasado treinta días. Treinta días sin esa sonrisa tuya que ni en los momentos más complicados se borraba de tu cara. Esa sonrisa capaz de alegrar el día a cualquiera, de provocar una epidemia de felicidad entre todos los que hemos tenido la gran fortuna de formar parte de tu vida.
Treinta días sin esa mirada profunda y sincera, carente de maldad alguna, que iluminaba todos y cada uno de nuestros días. Esa mirada que con orgullo me observaba, que vigilaba con sigilo mis movimientos y me transmitía seguridad, confianza, protección. Esa mirada de ojos rajados que decía tantas cosas cuando las palabras se apagaban.
Treinta días sin esas manos que han acariciado, que han sido tu herramienta de trabajo más valiosa, que han hecho vibrar las cuerdas de tu guitarra, que han dado amor hasta el último segundo.
Treinta días sin esa voz ronca que no se cansaba de pronunciar las palabras exactas para robarnos a todos una sonrisa. Esa voz que ha sonado a ritmo de rock'n roll, pero también a ritmo de villancico y a ritmo de nana.

Han pasado treinta días sin ti y me parecen una eternidad comparados con lo rápido que corrían las horas a tu lado. No ha habido ni una sola noche de estos treinta días en la que no haya deseado despertar y descubrir que todo había sido un horrible sueño, que la realidad no podía hacerte eso.
En estos treinta días me he dado cuenta de que si hay alguien a quien quiero parecerme es a ti. Por tu fuerza, tu valentía, tus ganas insaciables de vivir, tu modo de afrontar los problemas y, sobretodo, esa manera tuya de querernos a todos y hacer que después de irte en nuestras vidas quede un vacío irreemplazable.
Estés donde estés, estás muy cerca tito. Te quiere, tu sobrina.


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